Y es que, ayer que tuve una conversación con una “arrogante” estudiante de Biología, pude comprobar esta teoría que tenía desde hace dos años. Resulta ser que a muy certeza suya, muchos estudiantes creativos en el desarrollo de proyectos para la nación, no han sido atendidos y escuchados de la manera que los “jovenes merecen”. Pero su seguridad afirma que en su profesión no vale la pena siquiera un pequeño “seminario” que la oriente en su trabajo final.
Recuerdo que en el 98, el estudiante Fernando Arredondo, de la Universidad Interamericana envió un oficio al Gobernador de Puebla (en ese entonces Barttlet) mencionando que a su proyecto de tesis, no se le había otorgado el mérito de calidad, y por ello solicitaba apoyo para que alguna empresa reconociera su trabajo. Y pues como era de esperarse, esta noticia continuó por muchos días. Pasando el tiempo se obtuvieron resultados sorprendentes, la empresa Alcoa Fujikura en un gesto de amabilidad aceptó al joven “por compromiso hacia el Gobierno del Estado, porque la Tesis del muchacho no valía ni 2 centavos”. Esto sí que demostró la seguridad del joven, pero la ignorancia a la que a veces llegan los estudiantes poblanos.
Tambien podemos afirmar sobre muchísimos pupilos que se encuentran en la máxima casa de estudios (la BUAP) cursando por tercera vez del perimer al cuarto semestre de cualquier carrera. A estos ejemplares estudiantes se les conoce como “fosiles”, los cuales podemos encontrar comunmente en el Edificio el Carolino. ¿Y qué es lo que aportan al Gobierno de Puebla? Nada menos que el desperdicio de un gran subsidio, que podría ser aprovechado por estudiantes que realmente quieren prepararse para sobrevivir la cruel sociedad de México. Ocupan lugares dentro de la Universidad que no les corresponde, solo para así desviar la atención de los padres que les exhortan que hagan algo de su vida.
Pasando los años, muchos estudiantes “nice” de las grandes Universidades demuestran su gran capacidad que “presumen en sus Tesinas” , en proyectos aplicados como en Tv Mierda (Azteca) o en el Instituto poblano de la juventud, donde en realidad no cambia nada, siguen siendo parasitos absorbiendo los ingresos que Puebla les otorga (lo mismo que hacían de estudiantes).
M muchos aquí se creen genios, pero es tan divertido ver que estos genios no han aportado nada desde hace más de 20 años a la ciudad, y es muy lamentable ver que tanto buenos funcionarios y políticos ni siquiera estudiaron aquí.
En fin, viva PUEBLA… ciudad de los super genios y los PIPOPES.






Comentarios quejas y berrinches