HOMENAJE A LOS NIÑOS HEROES DE CHAPULTEPEC…

Buenos días!!!

En el marco de la guerra mexicano-estadounidense, la Batalla de Chapultepec precipitó el final a favor de los americanos quienes al día siguiente ocuparon el Palacio Nacional.

James Polk, presidente de Estados Unidos de Norteamérica, declaró la guerra a México, siendo presidente Antonio López de Santa Anna.

La guerra tenía fines expansionistas, ya que Estados Unidos pretendía apoderarse de las provincias mexicanas de Alta California, Nuevo México y, en caso conveniente, de Chihuahua.

Durante el tiempo que duró la guerra (del 8 de marzo de 1846 al 30 de mayo de 1848), en México reinaba la anarquía: en ese periodo hubo siete presidentes y sólo siete de los 19 estados que en esa época formaban la federación mexicana, participaron en la defensa de la soberanía nacional.

El ejército de los Estados Unidos de América había invadido a la República Mexicana en el episodio conocido como Guerra del 47, con pretexto de violaciones territoriales en la zona de Texas que pertenecía a México desde época de la Colonia. Una parte del ejército norteamericano atacaba por el norte del país y otro contingente estadounidense había desembarcado en el puerto de Veracruz y avanzaba hacia la capital mexicana.

En aquel entonces, en el cerro de Chapultepec se encontraban las instalaciones del Colegio Militar. Al estar situado en un punto prominente en el Valle de México, era una de las últimas defensas militares que restaban.

Así, el 13 de septiembre de 1847, los “Niños Héroes de Chapultepec” que no eran otra cosa que jóvenes cadetes e instructores que se encontraban de guardia en el Castillo de Chapultepec, tomaron las armas frente a los estadounidenses.

La historia oficial mexicana recuerda en particular a seis de esos jóvenes que perdieron la vida en el combate, ya que lo hicieron con un alto grado de heroísmo y honor.

A estos jóvenes cadetes se les llama Niños Héroes de Chapultepec. Sus nombres: Juan de la Barrera, Francisco Márquez, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar, y Juan Escutia.

Las edades de los cadetes oscilaban entre los 14 y 18 años; los instructores oficiales a cargo tenían un poco más de edad, pero seguían siendo muy jóvenes en comparación de otras experimentadas autoridades militares. El resto de la tropa de primera línea se encontraba muy reducida pues habían sido desplazados hacia varios puntos de defensa, alrededor de la Ciudad de México y una gran parte del ejército regular organizado ya había sido derrotado por en el norte del país.

Las fuerzas estadounidenses al mando del General Winfield Scott rodearon el castillo desde todos sus flancos, situación que hizo imposible librar tamaña ofensiva, más allá de la valerosa resistencia emprendida por los cadetes.

En medio de la violenta batalla, se solicitó al General Nicolás Bravo, quien había sido presidente de México en 1846, autorización para emprender la huida con los cadetes, pedido que fue terminantemente denegado.

Perecieron gran cantidad de jóvenes y, los sobrevivientes fueron hechos prisioneros. Posteriormente algunos de ellos fundaron la Asociación del Heroico Colegio Militar.

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